China y Huawei no buscan alcanzar a sus rivales, buscan superarlos y colocarse como la potencia #1 en chips de inteligencia artificial. Con bloqueos que impiden acceder a tecnología EUV, la apuesta es estratégica y agresiva: exprimir DUV al límite y cambiar las reglas con la Ley de escalado de Tau y la arquitectura Logic Folding, priorizando velocidad y diseño para competir (y dominar) por rendimiento. Una jugada que puede redefinir el tablero tecnológico global.